Este recipiente del reactor, de 500 toneladas, forjado durante años en el este de Francia, se dirige a Hinkley Point C, en Somerset, donde se situará en el corazón del proyecto nuclear más ambicioso del Reino Unido en décadas.
Un cilindro de acero de 500 toneladas en el corazón del nuevo reactor británico
La pieza central de la historia es brutalmente sencilla: un inmenso cilindro de acero, de 13 metros de largo y con un peso equivalente al de unos 250 autobuses de dos pisos. Fabricado por la empresa francesa de ingeniería nuclear Framatome, albergará el núcleo del segundo EPR (Reactor Europeo de Agua a Presión) de Hinkley Point C.
El componente se completó el 28 de noviembre de 2025 en las instalaciones de Saint-Marcel de Framatome, cerca de Chalon-sur-Saône, tras años de forja pesada, mecanizado y pruebas meticulosas.
Este único recipiente ayudará a generar electricidad baja en carbono para alrededor de 6 millones de hogares del Reino Unido cuando Hinkley Point C esté plenamente en funcionamiento.
Dentro de esta carcasa soldada y forjada se alojarán los conjuntos de combustible de uranio, donde las reacciones controladas de fisión liberan calor. Alrededor de ese núcleo, el agua circula a una presión extrema, transportando el calor hacia los generadores de vapor que alimentan las turbinas y, en última instancia, la red eléctrica.
Más que una carcasa metálica: una fortaleza de presión de alta tecnología
Llamarlo “depósito” apenas le hace justicia. El recipiente de presión del reactor de Hinkley Point C debe soportar una combinación de tensiones que pocos objetos industriales llegan a enfrentar.
- Temperatura de operación: alrededor de 300 °C
- Presión interna: más de 150 bar (más de 150 veces la presión atmosférica)
- Vida útil: hasta 80 años bajo intensa radiación de neutrones
El acero debe mantenerse tenaz pese a años de bombardeo de neutrones, que pueden alterar gradualmente su estructura microscópica. Las soldaduras y las boquillas se inspeccionan una y otra vez, ya que cualquier debilidad se convierte en un problema de seguridad a largo plazo.
El recipiente actúa como una fortaleza metálica: si falla, el reactor no puede operar. Si aguanta, todo lo demás se sustenta en esa fiabilidad.
Detrás de este único componente hay una cadena industrial que incluye siderúrgicas, prensas de forja, especialistas en mecanizado, equipos de ensayos no destructivos y reguladores a ambos lados del Canal de la Mancha.
Segundo recipiente construido en Francia para Hinkley Point C
No es la primera vez que un recipiente de reactor francés cruza el Canal. El recipiente de la Unidad 1 de Hinkley Point C llegó a principios de 2023, tras ser forjado en Le Creusot, en Borgoña. Se instaló en el emplazamiento en diciembre de 2024.
El segundo recipiente seguirá una ruta similar: por carretera, río y mar desde el este de Francia, y después en una barcaza de gran capacidad hasta llegar al emplazamiento de Somerset. Allí se encontrará con un hito importante ya colocado: la cúpula del edificio del reactor de la Unidad 2, bajada a su posición apenas unos días antes de que el recipiente saliera de la fábrica.
Para los equipos de construcción, esto marca un cambio desde la ingeniería civil al montaje nuclear, donde los milímetros empiezan a importar tanto como los metros cúbicos de hormigón.
Hinkley Point C: el regreso cauteloso de la nuclear en el Reino Unido
Hinkley Point C es el primer proyecto de nueva central nuclear en el Reino Unido en más de 30 años. Consta de dos unidades EPR, cada una con una potencia nominal de aproximadamente 1.630 megavatios. En conjunto, se espera que aporten alrededor del 7% de las necesidades eléctricas de Gran Bretaña.
La construcción comenzó en 2018 tras años de disputas políticas, debates sobre financiación y escrutinio del diseño del reactor. El proyecto ha sufrido retrasos y aumentos de costes, pero su razón de ser se ha ido reforzando con el tiempo: el Reino Unido quiere una descarbonización profunda manteniendo potencia firme y gestionable.
La eólica y la solar baten récords de generación, pero por sí solas no pueden garantizar suministro bajo demanda; Hinkley Point C está diseñado para respaldarlas durante décadas.
La primera unidad apunta ahora a entrar en servicio alrededor de 2030, con una operación a largo plazo prevista bien entrada la segunda mitad del siglo. Para los partidarios, esto encaja con los calendarios de cero emisiones netas y ofrece una cobertura frente a la volatilidad del gas.
Generadores de vapor: los otros gigantes en camino
El recipiente del reactor no es el único gigante construido en Francia que viaja a Somerset. Framatome también ha completado los dos primeros generadores de vapor para la Unidad 2 de Hinkley Point C.
Cada generador de vapor mide unos 25 metros de altura y pesa aproximadamente 520 toneladas. Actúan como enormes intercambiadores de calor, transfiriendo energía del circuito primario del reactor a un circuito secundario separado y “limpio”, que convierte el agua en vapor para las turbinas.
El primer generador de vapor para el emplazamiento llegó en mayo de 2024 y se instaló en julio. Se espera que las unidades restantes se entreguen antes de 2026, para que las pruebas integradas de la planta puedan comenzar según lo previsto.
Costes, críticas y la visión a largo plazo sobre la nuclear
Las cifras principales siguen alimentando el debate. Las estimaciones actuales sitúan el coste de Hinkley Point C entre 31.000 y 34.000 millones de libras en dinero de 2015, o más si se tiene en cuenta la inflación. Los críticos señalan los retrasos y se preguntan si tecnologías futuras o el almacenamiento podrían hacer el mismo trabajo por menos.
EDF, que lidera el proyecto, responde subrayando la producción a largo plazo. Una gran central nuclear, una vez en operación, puede funcionar con altos factores de carga día y noche durante décadas, con costes de combustible relativamente pequeños frente a la inversión inicial.
Los partidarios ven Hinkley como un activo de más de 60 años que estabiliza la red; los opositores ven una apuesta muy cara, atada a una sola tecnología.
La experiencia adquirida en el emplazamiento de Somerset alimentará directamente los planes para otra central gemela EPR en Sizewell C, en Suffolk, ya autorizada y en fase de trabajos iniciales. La lógica es que la repetición aporta aprendizaje, plazos más cortos y presupuestos más previsibles.
Ingeniería francesa en el núcleo de la política energética del Reino Unido
Más allá de la geopolítica del Brexit, el proyecto de Hinkley Point C subraya una realidad más silenciosa: la cooperación franco-británica en energía nuclear sigue siendo sólida. EDF, con participación mayoritaria del Estado francés, lidera el consorcio que construye la planta. Framatome aporta componentes cruciales como el recipiente y los generadores de vapor.
Las empresas británicas, por su parte, suministran obra civil, sistemas eléctricos y miles de empleos en el emplazamiento. Las competencias se transfieren en ambos sentidos: equipos británicos se forman en reactores franceses, mientras ingenieros franceses se adaptan a los marcos regulatorios del Reino Unido y a su cultura de seguridad.
Situación de los reactores EPR en el mundo
Hinkley Point C forma parte de un mapa global de proyectos EPR en distintos niveles de madurez. Algunos están en servicio; otros siguen en construcción o en fase de planificación.
| País | Emplazamiento | Reactor | Estado (finales de 2025) | Potencia (MW) | Fecha de servicio / objetivo |
|---|---|---|---|---|---|
| Francia | Flamanville | Flamanville 3 | Puesta en servicio final | 1.630 | Primera electricidad 2024–2025, potencia completa 2024–2026 |
| Finlandia | Olkiluoto | Olkiluoto 3 | En operación | 1.600 | 2023 |
| China | Taishan | Taishan 1 | En operación | 1.660 | 2018 |
| China | Taishan | Taishan 2 | En operación | 1.660 | 2019 |
| Reino Unido | Hinkley Point C | HPC 1 | En construcción | 1.630 | 2030 (previsto) |
| Reino Unido | Hinkley Point C | HPC 2 | En construcción | 1.630 | 2031 (previsto) |
| Reino Unido | Sizewell C | SWC 1 y 2 | Proyecto autorizado | 2 × 1.630 | Mediados de la década de 2030 (previsto) |
| India | Kudankulam | Unidades futuras | Conversaciones en curso | Se estudia la opción EPR | Después de 2030 (orientativo) |
Términos clave que moldean el debate
Dos expresiones están en el centro de esta historia: “EPR” y “generación III”. Para los no especialistas pueden sonar a jerga de marketing, pero describen cambios reales en el diseño de los reactores.
Un EPR, o Reactor Europeo de Agua a Presión, es un gran reactor de agua a presión desarrollado por ingenieros franceses y alemanes. Pertenece a los llamados reactores de “generación III”, que se basan en la experiencia de las plantas anteriores pero añaden mejoras de seguridad y eficiencia.
Estas mejoras incluyen un edificio de contención más robusto, sistemas diseñados para hacer frente a accidentes graves y un mejor aprovechamiento del combustible. El objetivo es reducir el riesgo de grandes liberaciones de radiactividad, incluso en escenarios poco probables, a la vez que se extrae más energía de la misma cantidad de uranio.
Riesgos, beneficios y escenarios futuros para la red del Reino Unido
Los proyectos nucleares de esta escala siempre implican contrapartidas. En el lado de los riesgos están los sobrecostes de construcción, los complejos obstáculos regulatorios y el compromiso a largo plazo de gestionar responsablemente los residuos radiactivos. La confianza pública también puede cambiar con rapidez tras cualquier incidente, incluso en el extranjero.
En el lado de los beneficios, si Hinkley Point C opera según lo previsto, generará enormes cantidades de electricidad baja en carbono con emisiones directas mínimas. Eso reduce la presión sobre las centrales de gas, disminuye la exposición a los precios de combustibles importados y complementa las renovables variables.
Un escenario plausible para 2035 en el Reino Unido contempla que la eólica marina produzca volúmenes récord en días ventosos, mientras Hinkley Point C y, más tarde, Sizewell C funcionen de forma estable en segundo plano. Las centrales de gas actuarían entonces como respaldo flexible en lugar de columna vertebral permanente, y el almacenamiento en baterías o hidrógeno suavizaría las oscilaciones a corto plazo.
En ese panorama, el recipiente francés de 500 toneladas que ahora sale de Saint-Marcel se convierte en algo más que una pieza de hardware. Pasa a ser una piedra angular de un sistema energético británico transformado, donde la nuclear y las renovables operan codo con codo en lugar de en oposición.
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